Ha llegado el momento de dejar de soñarte,
el momento de dejar de quererte,
de borrar uno a uno cada pedacito de ti que he creado
dentro de mi cabeza y que se han clavado
en cada rincón de mi alma como hojas perennes
que quedaran por siempre
aferradas aunque piense que podré arrancarlos.

Cierro los parpados y estás aquí,
cierro mis manos y te toco y al abrirlos, te pierdo.
Se borran tus labios, se esfuman tus ojos,
se escapan tus manos y me quedo tan solo.

Y tus besos se van, y tu mirada se pierde,
y tus caricias no están y mi mundo se muere.

Y vuelvo a cerrar los ojos, y vuelvo a rozar tus manos,
y otra vez están tus besos y no me siento tan solo